RESUMIENDO...

En ciertos grupos -como los equipos deportivos o las unidades de combate-, factores tales como la excitación contagiosa, las normas rígidas que favorecen el esfuerzo máximo y los sentimientos intensos de compromiso, lealtad y obligación, suelen hacer que sus integrantes muestren niveles de motivación y esfuerzo muy superiores a los que se podrían esperar de estas mismas personas si actuaran por sí solas. Durante un partido de básquetbol de 1989, por ejemplo, Jay Burson, del equipo de la Universidad de Ohio, jugó con una fractura de cuello. Hay muchos ejemplos similares a éste, en los que la gente duplica sus esfuerzos o se arriesga extremadamente por su devoción y su lealtad hacia sus compañeros y su equipo.
Los grupos de aprendizaje cooperativo y el aprendizaje están inextricablemente ligados. Un grupo de aprendizaje cooperativo verdaderamente comprometido es probablemente la herramienta educativa más productiva que puede tener a su disposición un docente, siempre y cuando sepa qué son los esfuerzos cooperativos y tenga la disciplina necesaria para estructurarlos sistemáticamente. A pesar de que la mayoría de los docentes está familiarizada con los grupos de aprendizaje cooperativo, muchos tienen ideas imprecisas al respecto. Por esa razón, puede ser conveniente comprender mejor qué son y qué no son los grupos de aprendizaje cooperativo y cuáles son los principios que los hacen eficaces, para mejorar y reforzar su desempeño. Pero, mucho más grave que la imprecisión en las ideas de los docentes sobre los grupos de aprendizaje cooperativo, es la ausencia de disciplina en su empleo en situaciones educativas.
No todos los grupos son cooperativos. Puede haber pseudogrupos, grupos tradicionales, grupos de aprendizaje cooperativo y grupos de aprendizaje cooperativo de alto rendimiento, aunque estos últimos son bastante escasos. La mayoría de los grupos de aprendizaje cooperativo jamás alcanza este nivel. Muchos docentes que creen recurrir al aprendizaje cooperativo emplean, en realidad, grupos tradicionales. Hay una diferencia crucial entre poner a los alumnos en grupos para que aprendan y estructurar la cooperación entre los alumnos. Esto no significa que haya que sentar los en torno a una misma mesa y hacerlos hablar mientras realizan actividades individuales. La cooperación no consiste en asignar un informe aun grupo de alumnos y que uno de ellos haga todo el trabajo mientras los demás se limitan a firmarlo junto con él. Tampoco consiste en hacer trabajos individuales y que, luego, los que terminen primero ayuden a los demás. La cooperación es mucho más que estar físicamente cerca de otros, discutir los materiales con ellos, ayudarlos o compartir los materiales, aunque todas estas cosas sean importantes en el aprendizaje cooperativo.
Los docentes pueden examinar cualquier grupo de aprendizaje y decidir en qué lugar de la curva de desempeño se encuentra en este momento. Los pseudogrupos y los grupos tradicionales se caracterizan por su inmadurez, por tener integrantes que ofrecen la respuesta dominante y trabajan sin actitud crítica, holgazanean socialmente, pierden la motivación para aprender o pensar grupalmente, demuestran homogeneidad de habilidades y aptitudes y porque el tamaño del grupo y los recursos de los que dispone son inadecuados. En los grupos de aprendizaje cooperativo, en cambio, los miembros perciben claramente su interdependencia, se consideran responsables personal e individualmente por su parte del trabajo, estimulan el aprendizaje y el éxito del otro, usan adecuadamente las habilidades interpersonales y en grupos pequeños imprescindibles para el éxito en los esfuerzos cooperativos y hacen procesamiento grupal para observar su funcionamiento como equipo. Estos cinco componentes esenciales deben estar presentes para que el aprendizaje de los grupos pequeños sea verdaderamente cooperativo.
Crear grupos de aprendizaje cooperativo no es tarea fácil. Se requiere la aplicación diaria y disciplinada de los principios básicos de la cooperación. Estos principios son normas arduas y es un verdadero desafío para el docente llevarlos a la práctica. Pero, al mismo tiempo, trabajar duramente para asegurar que los principios básicos estén presentes acelera los esfuerzos de los docentes para lograr que todos los alumnos desarrollen al máximo su potencial.
Entender cómo llevar ala práctica los cinco elementos básicos de las actividades de aprendizaje cooperativo formal, informal y de los grupos cooperativos de base establece el ámbito necesario para poder usar es tos tres tipos de manera integrada.
Última modificación: martes, 28 de enero de 2014, 16:57